La primera intervención francesa:
Antecedentes:
En 1827, se había celebrado un
convenio con Francia bajo el nombre de Declaraciones Provisionales, que
sentaban las bases para el futuro arreglo de las relaciones entre ambos países.
Causa detonante:
En el año de 1832, el ejército
mexicano, en el que se encontraba Antonio López de Santa Anna, causó daños a
una pastelería en Tacubaya, el dueño: Monsieur Remontel se quejó con el
embajador francés Deffaudis, Remontel exigía una indemnización de $60,000, por
lo que a ésta guerra también se le conoce como guerra de los pasteles.
Deffaudis abandonó México y
regresó a Francia, para volver al poco tiempo (marzo) acompañado de diez barcos
de guerra que apoyaban las reclamaciones de su gobierno. Fondearon frente a la
Isla de Sacrificios, Veracruz, amenazando con invadir el territorio mexicano si
México no cumplía las condiciones que Deffaudis plasmó en un ultimátum, que
vencía el 15 de abril.
Como el gobierno de Anastasio
Bustamante se negara a tratar con Deffaudis mientras hubiera fuerzas navales
francesas frente a Veracruz, el comandante de estas, almirante Bazoche, declaró
bloqueados todos los puertos del Golfo, incautó a las naves mercantes
mexicanas, comenzando un bloqueo que duraría ocho meses, desde el 16 de abril
de 1838.
Francia envió en octubre veinte
barcos más al mando del contraalmirante Charles Baudin, con el carácter de
ministro plenipotenciario del gobierno francés, y se reunió en Xalapa con el
ministro de Relaciones interiores y exteriores de México, don Luis G. Cuevas
para efectuar negociaciones.
En el último proyecto de bases
para el arreglo, el plenipotenciario reclamaba del gobierno mexicano la
celebración de un tratado de amistad, comercio y navegación entre los dos
países que concediera derechos preferentes a los franceses.
Además, México debería pagar a
Francia, en el término de treinta días, la cantidad de 800 000 pesos que se
aplicarían del modo siguiente: 600.000 para la liquidación general de los daños
sufridos por los franceses y 200.000 como indemnización de los gastos de la
flota francesa.
Ya que no fueron aceptadas tales demandas por el gobierno
mexicano, la flota francesa abrió fuego contra el fuerte de San Juan de Ulúa
(Batalla de San Juan de ulua) y el Puerto de Veracruz el 21 de noviembre de
1838, por lo que al día siguiente capitularon ambas entidades, comenzando la
guerra, inmediatamente pidió a Santa Anna que se pusiera al frente de las
tropas e iniciara la ofensiva contra los franceses.
Santa Anna llegó a Veracruz y se dispuso a defender la
ciudad.
Baudin ordenó el embarco de sus tropas, que fueron
perseguidas por los mexicanos hasta el muelle, donde los franceses, al disparar
un cañón, pudieron detenerlos, resultando herido en una pierna el propio Santa
Anna.
El gobierno texano, temiendo que fueran incluidos en el
bloqueo, organizó la captura de los contrabandistas mexicanos, y el 6 de
septiembre de 1837 negoció con Francia - por medio de Estados Unidos - para que
estos enviaran un barco a reforzar el bloqueo francés contra México, a cambio
de que el bloqueo no perjudicara los intereses de Texas. Se enviaron 20 barcos
más al mando del contraalmirante Charles Baudin, que llegaron en octubre y
exigieron a México la compensación por los gastos del bloqueo.
Sin embargo, puesto que Francia había bloqueado
a otros países europeos el acceso a uno de los mercados más importantes de
América, al mes de haber iniciado los combates en tierra, con el propósito de
mediar en el conflicto, la marina británica destacó a la Flota de las Indias
Occidentales, logrando que Francia suspendiera su agresión. El mediador fue el
inglés Richard Pakenham, quien consiguió reunir a los representantes mexicanos
Guadalupe Victoria y Eduardo Gorostiza con el contraalmirante Baudin. El 9 de
marzo de 1839 se firmó un tratado de paz, en el cual México se comprometía a
pagar las indemnizaciones (seiscientos mil pesos en total), pero no así a
mantener las garantías exigidas para los extranjeros en el futuro. Francia
retiró, a cambio, la flota invasora, desistió de la indemnización por los
gastos de guerra y el desconocimiento de las Declaraciones Provisionales de
1827, devolviendo además las naves incautadas
No hay comentarios:
Publicar un comentario